Comprobaciones e Inspecciones de Hacienda

Comprobaciones e Inspecciones de Hacienda: Aspectos Clave que Revisan en Autónomos y Pymes

En el día a día de autónomos y pequeñas empresas, recibir una notificación de Hacienda puede generar inquietud. Sin embargo, entender los procedimientos de control tributario ayuda a afrontarlos con preparación y evita sorpresas. La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) realiza comprobaciones e inspecciones para verificar el cumplimiento fiscal, enfocándose en elementos como ingresos, gastos y operaciones internas. Estos procesos se rigen por la Ley General Tributaria (LGT) y su reglamento, y aunque no hay cambios radicales en 2026, se mantienen las tendencias de revisiones exhaustivas en áreas sensibles. En esta guía práctica, explicamos las diferencias entre estos procedimientos, qué suelen revisar y cómo prepararte, basándonos en normativas oficiales y experiencias comunes en la Comunidad Valenciana y España.

Diferencias entre Comprobaciones e Inspecciones Tributarias

No todas las revisiones de Hacienda son iguales. La principal distinción radica en su alcance y profundidad, lo que afecta cómo se desarrollan y sus implicaciones para tu negocio.

La comprobación limitada es un control selectivo y más ágil, centrado en aspectos específicos de una declaración fiscal. Por ejemplo, puede verificar un ingreso declarado, una deducción aplicada o una discrepancia con datos que ya posee la AEAT. Se inicia con un requerimiento simple y se limita a examinar documentos relacionados con ese punto concreto, sin extenderse a la contabilidad completa ni a visitas presenciales. Su regulación está en los artículos 136 a 140 de la LGT y 163 a 165 del Reglamento General de las Actuaciones y los Procedimientos de Gestión e Inspección Tributaria (RGAT). Este procedimiento es común para correcciones puntuales y suele resolverse en meses, pero si se detectan irregularidades graves, puede derivar en una inspección más amplia.

Por otro lado, la inspección tributaria es un análisis integral y detallado de tu situación fiscal. Permite revisar múltiples impuestos, ejercicios contables y elementos como libros mayores, facturas o incluso operaciones bancarias. Puede incluir actuaciones en tu domicilio fiscal o requerir comparecencias. Regulada por los artículos 141 a 148 de la LGT, es más invasiva y prolongada, con el objetivo de investigar posibles incumplimientos globales. Para pymes y autónomos, esto significa que Hacienda puede cuestionar no solo un año, sino patrones repetidos en varios periodos.

Una comprobación no siempre lleva a inspección, pero incoherencias repetidas o falta de justificación pueden escalar el proceso. En 2022, según memorias de la AEAT, las inspecciones generaron regularizaciones por miles de millones, destacando la necesidad de mantener registros impecables.

Revisión de Ingresos y su Imputación Temporal

Uno de los focos prioritarios de Hacienda es asegurar que los ingresos se declaren correctamente y se asignen al periodo fiscal adecuado. El criterio de devengo establece que los ingresos se imputan cuando se generan, no cuando se cobran, lo que evita manipulaciones para diferir impuestos.

En comprobaciones, se verifica si hay ingresos omitidos, subdeclarados o asignados erróneamente a otro ejercicio. Por ejemplo, un autónomo que factura en diciembre pero lo declara en enero del año siguiente podría enfrentar ajustes. Errores comunes incluyen diferencias entre la contabilidad y modelos como el 303 (IVA) o 130 (IRPF), o no corregir discrepancias contables fiscalmente. Para pymes, esto es crítico en sectores con ciclos irregulares, como el comercio o servicios.

Las inspecciones profundizan más, analizando flujos bancarios o comparando con datos de terceros (como proveedores). Si se detecta una imputación incorrecta, puede resultar en recargos e intereses de demora, incluso si fue un error involuntario. Recomendación: Usa software contable actualizado y revisa trimestralmente tus declaraciones para alinear contabilidad con fiscalidad.

Análisis de Gastos Deducibles y su Justificación

Los gastos son otro pilar de las revisiones, ya que Hacienda busca confirmar que sean necesarios para la actividad y estén bien documentados. Un gasto deducible debe cumplir cuatro requisitos: vinculación con el negocio, registro contable, justificación documental y declaración correcta.

No siempre se necesita factura; para algunos gastos menores, valen tickets o extractos bancarios, pero deben probar la realidad y el enlace con ingresos. Hacienda escruta gastos personales camuflados como profesionales (como comidas no justificadas o vehículos de uso mixto), aquellos sin correlación clara con ventas, o confusiones entre IVA e IRPF/Impuesto sobre Sociedades.

En autónomos, comunes son revisiones de dietas, suministros del hogar (para teletrabajo) o amortizaciones. Para pymes, se centran en salarios, alquileres o publicidad. Si la justificación falla, el gasto se anula, incrementando la base imponible. Consejo: Archiva todo digitalmente y anota el propósito de cada gasto para facilitar respuestas a requerimientos.

Operaciones Vinculadas: Un Área de Alto Riesgo

Las transacciones entre partes relacionadas, como socios y su empresa, familiares o grupos societarios, atraen especial atención. Hacienda verifica que se realicen a precios de mercado (valoración arm’s length), evitando transferencias de beneficios para reducir impuestos.

En inspecciones, se exige documentación como estudios de precios comparables o contratos. Errores frecuentes: subvalorar servicios entre empresas del mismo grupo o préstamos sin intereses. Incluso en pequeñas estructuras, como un autónomo con familiares empleados, se aplican ajustes si no hay justificación.

Para 2026, la normativa (artículo 18 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades) obliga a pymes con facturación superior a 750.000 euros a preparar dossieres, pero todas deben estar preparadas. Usa herramientas de la AEAT para comparables y consulta expertos para evitar sanciones, que pueden llegar al 15% del ajuste.

Documentación Requerida y Respuestas a Requerimientos

Hacienda suele pedir libros contables, facturas, contratos, extractos bancarios y explicaciones detalladas. En comprobaciones, el foco es limitado; en inspecciones, exhaustivo.

Si la documentación es incompleta o contradictoria, lleva a liquidaciones provisionales o definitivas con recargos. Plazos: 10 días para responder requerimientos, prorrogables.

Cómo Actuar ante una Notificación de Hacienda

Mantén la calma y actúa rápido. Revisa el alcance, reúne pruebas y responde en plazo. Evita errores como enviar datos sin verificar o ignorar el requerimiento, lo que agrava sanciones.

La prevención es clave: lleva contabilidad al día, usa asesores para revisiones periódicas y simula inspecciones internas. En Alicante, normativas autonómicas como deducciones por I+D pueden complicar, pero un buen control minimiza riesgos.

Si recibes una notificación, en Zarco Asesoría te guiamos paso a paso, desde preparar respuestas hasta recurrir liquidaciones. Contacta para una revisión gratuita y evita problemas futuros.

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